Acomodo de mesas rectangulares y mesa imperial en una boda

Las mesas largas están de moda en bodas de jardín, quintas, haciendas y salones angostos. Se ven bien en las fotos y hacen sentir que todos comparten la misma comida. Pero sentar a la gente en ellas no es igual que en redondas: en una redonda todos se ven y se hablan; en una mesa larga cada invitado conversa, en la práctica, con los dos de al lado y los tres de enfrente. Esta guía es para hacer el acomodo pensando en eso.

Rectangular, imperial o tablón: qué es cada una

Pregunta al lugar o al alquiler de mobiliario qué medidas tienen y cuántas sillas ponen por mesa. Para hacer cuentas, calcula unos 60 cm de mesa por persona: una mesa larga de 4,80 m sienta a 8 de cada lado, 16 en total.

Primero, las cuentas

Con mesas largas la cantidad se cuenta por largo, no por mesas:

  1. Cuenta a los invitados que comen sentados, niños incluidos.
  2. Divide por la cantidad de lugares de cada mesa larga (por ejemplo, 16).
  3. Redondea hacia arriba y suma una mesa si hay familias grandes: una familia de 6 no se corta en dos mesas.

Con 120 invitados y mesas de 16, son 8 mesas largas, más la mesa principal si la hay. Deja al menos 1,40 m entre filas de mesas: es el espacio para que alguien sentado pueda echar la silla atrás y que los meseros pasen por detrás.

Las cabeceras

Las puntas de una mesa larga son incómodas: quien se sienta ahí queda fuera de la conversación del medio, choca con las patas de la mesa y suele quedar en el paso de los meseros. Dos consejos:

En una boda no es una posición de honor como en una cena formal: el lugar importante es la mesa principal.

Cómo repartir los grupos

En una redonda, un grupo de 10 llena la mesa. En una mesa larga de 16, los grupos se tocan en los bordes, y eso es una ventaja: una familia grande se sienta de corrido, sin cortes, y donde termina se puede empezar con otro grupo que tenga algo en común.

La mesa principal

Con mesas largas, la mesa principal suele ser una más, puesta de frente al salón o en la cabecera de las filas, en forma de T. Los novios al centro, de cara a los invitados, y a los lados padres, padrinos o el cortejo. Si la mesa principal es solo para los novios (una mesa de dos), las familias van en las mesas largas más cercanas. Más detalle en la guía de mesa de novios, padres y familia.

Numerar las mesas largas

Con pocas mesas largas, un número o un nombre por mesa basta. Con 6 o más, ayuda que el cartel de la entrada indique también la parte de la mesa: "Mesa 3, lado jardín" o "Mesa 3, hacia la pista". Si hay tarjetas en el lugar de cada invitado, el número de la mesa en el cartel alcanza y cada uno busca su nombre en la mesa.

Pon el número en la punta de la mesa que mira a la entrada, no al centro: es lo primero que ven los invitados al llegar.

Niños

En una mesa larga, los niños chicos con sus papás. Si hay muchos niños de 5 años para arriba, el final de una mesa larga es un buen lugar para ellos: se sientan juntos sin una mesa aparte y con los papás a unos lugares de distancia.

Mezclar redondas y largas

Muchos salones combinan: la mesa imperial al centro y redondas alrededor, o mesas largas para la familia y redondas para los amigos. Funciona bien. Lo único: decide primero qué grupos van en cada tipo de mesa, porque una mesa larga y una redonda no se reparten igual.

Hazlo gratis con Wedtide

En Wedtide eliges el estilo "Banquete (mesas largas)" y el salón se arma con mesas largas de 16, sentados de los dos lados y sin sillas en las cabeceras. Cambias la cantidad de mesas y de lugares por mesa, pegas tu lista (una familia o pareja por línea, o copiando las celdas de Excel o Google Sheets), marcas quién nunca va en la misma mesa y quién siempre va junto, y Wedtide decide qué grupo va en cada mesa sin separar parejas ni familias. Puedes sumar una mesa principal con el cortejo, mover a cualquiera arrastrando, ver el salón en 3D e imprimir la lista por mesa y el cartel con QR. El orden de los lugares dentro de cada mesa larga lo terminas tú con lo que dice esta guía. Gratis, sin cuenta y desde el celular.

Hacer el acomodo de mesas largas